Nómadas y Rebeldes

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Reflexiones tempraneras 19-03-20

19-03
Hola colegas, aquí mis reflexiones tempraneras de hoy, a propósito de la amenaza (¿oportunidad?) de confinamiento.

Quiero invitarlos a leer el post de Carlos Scolari (el último de su blog Hipermediaciones), sobre “ficción claustrofóbica”, que paso a comentar

https://hipermediaciones.com/2020/03/18/ficcion_claustrofobica/

Primero dos epígrafes y el recuento breve de tres experiencias personales. Los epígrafes son paráfrasis de dos frases de Borges. El primero:
me tocó, como a todos los hombres, vivir tiempos terribles.
El segundo:
no hay nada de mi vida, por terrible que me haya parecido, que no haya estado predestinada a convertirse en literatura.

Las tres experiencias.
La primera fue la sensación de empatía cuando por los años en que era un estudiante nerd de ingeniería leí por primera vez el Fausto. La idea de que la vida estaba afuera y que movió a Fausto a sus aventuras, fue la misma que me llevó a la decisión de ir más allá de mi casa y de la biblioteca o el aula de clase a la búsqueda de aventuras juveniles (una carrera que explica quizá que años después haya abandonado la ingeniería para dedicarme a la literatura). En palabras de Marshall Berman, había descubierto la fascinación de la modernidad, la estrechez de los mundos pequeños.

La segunda experiencia tiene que ver con el confinamiento forzoso que tuve que vivir en Miami, tras los ataques del 11S. Algo que relaté en mi crónica: Atrapados en Charlotte:

https://nomadasyrebeldes.wordpress.com/2006/07/09/atrapados-en-charlotte/

Una de las reflexiones que hice a propósito de esa experiencia es que estaba prefigurada por un texto que había escrito 15 años antes: un apartado de mí novela Gabriella Infinita que se titula justamente Atrapados:

http://cmap.javeriana.edu.co/servlet/SBReadResourceServlet?rid=1337889422184_858429979_1473

Y que sirvió después para una investigación sobre inteligencia colectiva en la desarrollamos una transmediación de ese relato: un cómic que se puede leer en el siguiente enlace, un videojuego que estamos hoy remediando y un juego de rol de mesa, todos con una condición a la vez catastrófica y claustrofóbica

https://www.calameo.com/read/000476969c454fe34fefe

La tercera experiencia también fue de orden claustrofóbico: mis ejercicio espirituales del año 2008. A pesar de que mi formación básica la tuve con jesuitas, solo muy tardíamente y un poco a regañadientes experimenté lo que es característico de la experiencia y la subjetividad jesuita: los ejercicios espirituales. Los detalles de esa experiencia están registrados en la siguiente crónica.

https://nomadasyrebeldes.wordpress.com/2008/03/22/trece-anos-despues-cronica-de-unos-ejercicios-espirituales/

En mi segunda novela (Debido Proceso, del año 2002) hay narrada una experiencia que relaciona, enfermedad, encierro y creación. Jaime, el escritor de los acontecimientos, ha decidido aislarse debido a su condición de enfermo de sida que ha decidido no tratarse y emprende una carrera por terminar a tiempo su narración, mientras en la ciudad se desata la guerra que está obligando a todo el mundo a confinarse.

http://cmap.javeriana.edu.co/servlet/SBReadResourceServlet?rid=1225971747312_225206719_1155

Finalmente, la experiencia que hemos diseñado en mi último hipermedia, una narrativa auto gráfica, exige al usuario moverse en la oscuridad de espacios limitados para poder activar los contenidos . Se trata de la obra: Memorias y caminos, una obra laberíntica y claustrofobia

http://memoriasycaminos.com

Pues bien, en el post de Scolari se da un registro de ficción literaria, cinematográfica y también de videojuegos con la condición claustrofóbica y que el autor caracteriza así:

Qué caracteriza a la ficción claustrofóbica? Ante todo, la existencia de una frontera que separa dos espacios, el interior/exterior.

Más allá del conflicto entre interior/exterior, que admite lecturas sociales y políticas, quizá el aspecto más interesante de este género se encuentra en la subjetividad de los personajes.

Si los personajes están encerrados, entonces el único desplazamiento posible es el de la subjetividad, el viaje interior (“inmóvil, estático”) que cada uno emprende a sus propios fantasmas y recuerdos.

Obviamente, en un espacio cerrado también las relaciones sociales se deterioran, surgen las tensiones y las alianzas se hacen y deshacen sin solución de continuidad. Los liderazgos se consumen y surgen disputas permanentes. Pero también puede pasar lo contrario.

En fin, este es un escenario que podemos revisar ampliamente en estos días de confinamiento.

marzo 19, 2020 - Posted by | Uncategorized

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